NUESTROS OBJETIVOS

El pasado dos de diciembre nos reunimos los miembros de la Plataforma para concretar los objetivos que deben presidir nuestras actuaciones y relacionarlos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El resultado lo hemos aprovechado para incluirlo en el cartel que utilizaremos para iniciar una campaña para captar nuevos miembros que nos puedan ayudar a conseguir nuestras metas.

Cuatro serán en adelante nuestras líneas de acción:

  1. La lucha contra el Cambio Climático y la transición energética.
  2.  La participación ciudadana.
  3.  El cuidado de las personas.
  4.  El consumo y la economia sostenible.

1. La lucha contra el Cambio Climático y la transición energética.

Esta línea de acción comprende dos ODS: el 13 y el 7.

En relación con este objetivo estamos desarrollando una campaña denominada genéricamente València libre de PLÁSTICOS de un solo uso

Esta campaña comprende varias acciones con una única finalidad: reducir la utilización de plástico de un solo uso en el ámbito doméstico.

Os lo contamos detalladamente en otro artículo denominado «València libre de plásticos de un solo uso».

En relación con este objetivo hemos decidido colaborar con la Oficina de la Energía, organismo municipal y gratuito, para, en un primer momento, formarnos y, más adelante, informar sobre las distintas formas de ahorrar el consumo de energía, colaborando de esta manera con la transición energética.

2. La participación ciudadana.

Esta línea de acción también comprende dos ODS: el 11 y el 16.

En relación con este objetivo defendemos un modelo de ciudad que quiere recuperara el uso de los espacios públicos para la ciudadanía, como en el caso de «La Manzana perdida de Ruzafa», que quiere poner al ciudadano y al peatón en el centro de todo, promoviendo, entre otras cosas, unos cruces seguros, y en el que no tienen cabida proyectos insostenibles como la ampliación norte del Puerto o el PAI de Benimaclet.

En relación con este objetivo, promovemos la participación ciudadana en las instituciones, locales, autonómicas y estatales. Participamos y queremos facilitar que todas aquellas personas que lo deseen participen en las Juntas Municipales de Distrito, los Presupuestos Participativos, los Consejos de Salud Básicos, etc.

3. El cuidado de las personas.

Los dos ODS que comprende esta línea de acción son: el 3 y el 5.

Participamos activamente en la campaña Ciudad Cuidadora emprendida por Las Naves y, más concretamente, en la red por la Lactancia Materna desarrollada en el barrio de Ruzafa.

También promovemos las viviendas colaborativas para mayores, apoyando totalmente las acciones que desarrolla la cooperativa RESISTIR en nuestra ciudad.

Finalmente, apoyamos a los iaioflaut@s en su lucha por conseguir unas pensiones dignas y mantener el sistema público de pensiones.

Como no podía ser de otra manera, apoyamos a las niñas y mujeres por conseguir la igualdad de géneros, participando activamente en todas las manifestaciones convocadas por el movimiento feminismo.

Además, formamos parte de la Asamblea Feminista de Ruzafa.

4. El consumo y la economía sostenible.

ODS relacionados:  el 8 y el 12.

Defendemos la necesidad de cambios en el modelo productivo actual. Sabemos que es necesario reducir el consumo para frenar la extracción y agotamiento de recursos naturales, así como la generación de residuos. Difundimos y promovemos el reciclaje y la Economía Circular.

Defendemos el consumo de productos de temporada y de proximidad, así como a los Mercados municipales y al pequeño comercio.

Promocionamos los huertos urbanos.

 

 

 

El caminante en la ciudad de València

El artículo de Joan Olmos publicado en eldiariocv.es el pasado 27/08/2019, es un estupendo aperitivo para adentrarnos en la campaña CRUCES SEGUROS que València Saludable va a comenzar, en colaboración con València Camina y la Federación de Asociaciones de Vecinos.
Os lo copiamos a continuación para ir haciendo boca.
“Si decides que el salón de tu casa es demasiado grande y las habitaciones de tus hijos son demasiado pequeñas, puedes iniciar una reforma para repartir mejor el espacio… o dejarlo como está. El salón se usa poco, porque ‘hacemos vida’ en la cocina y en cambio, los niños necesitan más espacio para sus cosas en sus cuartos.
Cambian las tipologías de vivienda, ahora se supone que son más ‘funcionales’. También los edificios de oficinas y equipamientos. Detengámonos en esta palabra. Funcional, según el diccionario, en una de sus acepciones, quiere decir «eficazmente adecuada a sus fines». Es decir, que cumple la función para la que se diseñó. La forma sigue a la función, reza la biblia del llamado urbanismo funcional o moderno, y no al revés.
No más cubiertos de diseño que ni pinchan ni cortan, no más zapatos para presumir pero que provocan malformaciones en el pie y dolores en la espalda, y así vaya el lector mirando a su alrededor y poniendo más ejemplos de ‘vida no-funcional’. Mire también a las calles y adivine para qué funciones han sido diseñadas.
La foto que les presento corresponde a la denominada plaza de España en València. Hacía tiempo que andaba buscando un punto de vista adecuado para mostrar todo su esplendor, así que gracias a nuestro amigo Adolf Beltran, aquí la pueden ver.

València, plaza de España (J.O. julio de 2019).
Espero que algún lector reconozca el lugar porque lo siente como suyo, porque lo usa a diario, como una prolongación de su casa, a fin de cuentas, eso es la calle. En cuanto a los demás, dediquen unos minutos para ponerse en la piel y en los zapatos de alguno de esos minúsculos seres que aparecen en la imagen. Intenten ir de un punto a otro caminando, sobre todo si van un poco con prisas (hay una estación de metro). O si vienen de la calle de Albacete, pletórica de arbolado, y quieren ir al centro… Averigüen cómo están repartidos los tiempos de los semáforos, no intenten ir por el camino más recto, no lo intenten. Si usted tiene cierta dificultad para caminar, ni le cuento.
Y recuerden que a eso le llamamos en València la plaza de España, con el Cid presidiendo la escena. No hace falta que busquen en el diccionario el significado de ese vocablo. Pero sí les invito a visitar algunos de los espacios urbanos que, en otras ciudades, llevan esa misma denominación, por ejemplo, Roma o Madrid… o Mostar.
Volvamos al funcionalismo e imaginemos que el cambio de modelo de movilidad que el Ayuntamiento de València parece impulsar va en serio. De hecho, algunas reformas van en esa línea. Si convenimos en que hay que priorizar otras funciones -las habitaciones de los niños- habrá que cambiar la forma de las calles y plazas, y no estaría mal abordar también la de España. Y así, calle por calle, plaza por plaza, hasta recuperar las funciones para las que se crearon estos espacios públicos: pasear, caminar, relacionarse, manifestarse, jugar, disfrutar…
¿Que eso cuesta mucho dinero?… Pues claro, pero más cuesta, aunque no lo percibamos, mantener esta absurda y dañina situación, tanto para nuestra salud física y psíquica como para una economía urbana de calidad.
Leo estos días que hay pequeños cambios en el cruce de Russafa con Gran Vía (donde Marqués del Turia sigue por Germanías) solo para coches y leo también que ya se está montando (mejor, lo están montando) un pequeño follón contra el ataque sistemático que el malvado concejal mantiene contra los respetables coches. Se trata de un enclave parecido al de la imagen anterior.

Cruce de la Gran Vía con la calle de Russafa, en València (Google Earth).
Aquí desaparece el arbolado en la Gran Vía. La más civilizada del Reino de València también ha sufrido uno de esos ataques, con un carril bici que continua luego por Russafa hasta el anillo de la Ronda. Pero en ese cruce de calles caminan a diario miles de personas (que no medimos, por cierto, ocupados en contar solamente el paso de los coches). Muchas de esas personas van caminando a diario a trabajar o a llevar a sus niños a los colegios, por ejemplo, de la calle de Cirilo Amorós, y de momento merecen poca atención.
Echen una última mirada a la imagen de la avenida de Victoria Eugenia, que es como se llamó en su momento la actual del Reino de València, mismo espacio, otros tiempos. No se trata de una mirada melancólica al pasado como un tiempo siempre mejor, sino de pensar respuestas contemporáneas a los retos actuales, a ser posible, ligando con su historia: nuestra historia urbana y social.

Gran Vía en la confluencia con la Avenida de Victoria Eugenia, hoy del Reino de València (‘València en blanco y negro’).
Por cierto, algunas ciudades europeas han desandado el camino, han coloreado imágenes antiguas y les han dado vida urbana actual abriendo paso a la gente. Imaginemos, poco cuesta, hacer algo parecido con este endemoniado cruce. Y de paso, pintemos de gris rancio la imagen en colores que les presenté al principio de la plaza de España.
Supongo que la mayoría de la ciudadanía ha interiorizado de tal modo la percepción rutinaria de la calle, que en su deambular solo la sienten como lugar de tránsito, puesta su mirada real en los problemas que les acucian, el destino inmediato que les aguarda, o el retraso que llevan en alcanzar una cita. Esta aceptación pasiva de la realidad es la que, en el fondo, favorece la inactividad de los gobiernos locales para promover cambios. Que no seamos plenamente conscientes y críticos con la situación del espacio público no exime a los gobiernos de la responsabilidad que les atañe.
Joan Olmos es profesor de Urbanismo.”

LA PELPAP DEMANA UNA MORATÒRIA SOBRE LA DECISIÓ DE L’AMPLIACIÓ NORD DEL PORT DE VALÈNCIA

La Plataforma el Litoral per al Poble (PELPAP) iniciarà un procés de reivindicació i discussió ciutadana en el qual s’enfrontaran a importants i poderoses institucions públiques: Ajuntament, Generalitat, Ports de l’Estat, Autoritat Portuària.

La PELPAP necessita el suport de tota la ciutadania i València Saludable vol ajudar-los en tot el possible perquè la consecució dels seus objectius farà de València una ciutat més habitable i, per tant, més saludable.

Per fer vore que som molts els que estem disposats a donar batalla per un assumpte capital per al desenvolupament sostenible de la ciutat, hem acordat signar el document en el qual es demana una moratòria i una primera reunió amb l’alcalde.

Us ho adjuntem

11.05.2019 Manifestació VALÈNCIA NO ESTA EN VENDA

El sábado 11 de mayo, a las 18:00 horas, en el Parterre se concentraron organizaciones sociales y vecinales del àrea metropolitana de Valencia.
El punto en comùn es oponerse a las dinámicas especulativas del urbanismo neoliveral valenciano.
La manifestación se dio por terminada en la Plaza Manises.
Al parecer, no dejaron en pie a ningún candidato a la alcaldía. Maria Oliver estuvo presente. A los otros no los vimos.

Manifest de València no està en venda

València no està en venda

Protegim el territori, defensem l’habitatge

La capital del Túria i l’horta valenciana que l’envolta ha vingut durant les darreres dècades patint l’embat de les polítiques neoliberals i depredadores que es caracteritzen per fer del territori i l’habitatge uns elements de mercaderia i no pas uns bens comuns a gestionar per a la seua conservació i posada en valor. Actualment i, ja a les acaballes d’una legislatura que s’anunciava com “la del canvi”, observem que, malgrat algunes mesures proteccionistes, aquests nous governs han seguit sotmesos als grans poders econòmics que destrueixen el nostre territori i especulen amb l’habitatge. Així, els col·lectius sotasignants encetem una campanya de mobilització i agitació per a protegir el territori i defensar l’habitatge. Ens reafirmem en la lluita social com a la millor eina per a fer front a les problemàtiques i amenaces que seguidament detallem.

En quan a la destrucció del territori, l’ampliació de la V-21, l’accés nord al port de València i l’AVE Barcelona-València amenacen en destruir 80.000m² d’horta protegida i alqueries centenàries. La construcció d’una rotonda entre el barri de les Tendetes i el camí de Roca amb la CV-311 destruirà més de 3.000m²  d’horta protegida. La connexió del barranc dels Frares i afluents amb el Palmaret Alt, als termes municipals de Burjassot, Rocafort, Godella i València; es basa en un ineficient assarb a cel obert que destruirà més horta. L’obsolet PGOU de Godella pretén la construcció de més de 2.000 noves vivendes que arrasarà diverses zones verdes de bosc mediterrani i agrícola. La construcció del mega-centre comercial “Puerto Mediterráneo” amenaça en destruir 4.700.000m² del paratge natural de Les Moles en Paterna, sent aquest un espai estratègic en quan a corredor ecològic entre l’horta i les zones verdes de l’interior. Els PAIs projectats i en execució a València evidencien, una vegada més, que la planificació urbanística continua sense respectar l’Horta i obeint a interessos especulatius. Per una banda, el PAI de Benimaclet pretén la construcció de 1.350 noves vivendes i la destrucció 269.000m² de zones verdes, sent aquest un dels últims bastions d’horts que queden entre la ciutat i l’horta d’Alboraia. Per altra banda, tenim els dos últims PAI’s de Malilla, que en total ja han transformat 626.591m² i suposaran la construcció de 3.600 vivendes. Aquestes accions han provocat la desaparició dels últims vestigis d’horta al sud de la ciutat, exceptuant La Punta. L’aprovació del Pla Especial de la ZAL del Port, en favor del creixement del Port, amb la construcció d’una zona logística (polígon industrial) de 70 ha, suposarà la destrucció definitiva del que fou una part important de l’Horta de la Punta després de molts anys de digna lluita, en l’únic espai amb possibilitat real de connexió entre el parc del Riu Túria i el Parc Natural de l’Albufera. El final del Jardí del Túria està incomplet, contaminat i sense solució hidràulica; sense arribar a les Moreres, al Grau i a Natzaret; deixant aquest últim barri aïllat i sotmès al Port. En total, si posem tots els projectes damunt la taula, estem parlant de la destrucció de milions de m² d’horta valenciana i altres zones verdes o solars (com el cas actual del sòl de la ZAL) que podrien transformar-se en horta.

En quan a la situació de l’habitatge, estem vivint un procés generalitzat de gentrificació i turistificació que afecta a distints barris de València, fent de l’habitatge una mercaderia que resulta en l’expulsió de centenars de persones de les seues cases. Al Cabanyal, el nou Pla Especial del Cabanyal i multitud d’immobiliàries, bancs i fons d’inversió estan produint l’augment del preu de l’habitatge i la conseqüent expulsió del veïnat més precari. D’igual manera, el turisme depredador està encarint el preu de l’habitatge i acabant amb el teixit social del barri de Ciutat Vella i Russafa, on l’expulsió veïnal és també constant. És aquesta mercantilització de l’habitatge la que està produint un augment generalitzat dels preus a tota la ciutat, convertint l’accés a l’habitatge en un drama social des d’Orriols a Patraix, passant per Arrancapins, Benimaclet, Saïdia. Però no sols és la dinàmica del mercat, les administracions públiques són també responsables amb l’expulsió de famílies necessitades que ocupen habitatges públics, com és el cas del barri de la Coma o el bloc dels Portuaris del Cabanyal.

Com vegem, aquests nous governs, a l’igual que els anteriors, segueixen sotmesos al gran poder fàctic dels bancs, les grans constructores o el Port de València. Encara no han comprés que el canvi climàtic el tenim al damunt, que la destrucció del territori i el creixement sense límits contradiuen tota lògica de sostenibilitat. Alhora, donen l’esquena a centenars de famílies en risc d’exclusió social, mentre no posen cap impediment a l’especulació de l’habitatge que expulsa al veïnat.

Tot plegat, exigim la paralització dels projectes destructors del territori valencià, tant de l’horta com de la resta d’espais verds que ens queden; així com també exigim l’aturada de les expulsions del veïnat, tant desnonaments i desallotjaments com la reversió dels processos de gentrificació i turistificació; alhora que s’implementen mesures que protegeixquen a les famílies en perill d’expulsió. Exigim una reflexió entorn al model de ciutat que volem per al futur, així com alternatives reals de desurbanització, de desclassificació de sòl o de regulació dels preus del lloguer. Perquè tant el territori com l’habitatge no han de ser una mercaderia en benefici d’uns pocs i perjudici de la majoria, sinó que són i han de ser on habitem, on treballem, on juguem i on ens alimentem. Perquè hem de ser conscients que ens cal decréixer i desurbanitzar, ja que com a societat no es pot entendre que mentre hi han milers de cases buides i milers de persones sense cases, encara vulguen construir més vivendes sobre el poc sòl verd que ens queda. Que l’única manera de comprendre la política irracional de construcció de noves infraestructures i malbaratament d’altres és la lògica del benefici empresarial de qui les construeix. Que per atendre a les necessitats de la gent ens cal oposar una economia local i integrada a les lògiques capitalistes dels grans centres comercials. Que la destrucció del territori i l’especulació en l’habitatge s’ha fet d’esquenes a la gent i per a benefici dels més rics, i és per això que ens neguem a al·legar de manera parcial els seus plans; el que volem és decidir per complet el nostre futur, en benefici de la majoria social cada cop més precaritzada.

Així, entenem que sols la mobilització conjunta i la lluita al carrer és el que ens garantitzarà un territori verd i sostenible i un habitatge digne per a tothom.

València no està en venda!

Protegim el territori i defensem l’habitatge.

València, hivern 2019.

La mitad de pisos turísticos de Airbnb en València vulneran la ley de Turismo de pisos turísticos de Airbnb en València vulneran la ley de Turismo

Publicado en LEVANTE digital el 09.04.2019

La mitad de las viviendas turísticas de la ciudad de València que se comercializan a través de la plataforma Airbnb vulneran la ley autonómica de Turismo, que entre otras cosas obliga a que cada oferta tenga visible el número de registro que atestigua que están controladas por la Generalitat.

Así se desprende del estudio «El efecto Airbnb en València», elaborado por la Cátedra de Economía Colaborativa y trasformación digital de la Universitat de València, dirigida por los Profesores Andrés Boix y Adrián Todolí, y que hace unas semana celebró un taller sobre el efecto de esta plataforma en la capital.

Según sus conclusiones, de las 4.561 viviendas completas que se comercializan a través del gigante tecnológico, líder del sector, tan solo el 46,1% tienen número de registro indicado, mientras que el 53,6% no lo señalan en el anuncio.

Solo en los distritos de Ciutat Vella, L´Eixample, Extramurs, Pla del Real y Benicalap se cuenta con mayor porcentaje de viviendas con número de registro.

Precisamente, el estudio coincide con la reciente decisión del juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de València, que ha desestimado el recurso de Airbnb contra la resolución de Turisme que le impuso una infracción de 30.000 euros por no incluir el número de registro de las viviendas.

Es ya la cuarta victoria que obtiene en los tribunales la administración autonómica frente a las web que comercializan pisos turísticos. Sin duda, es la más importante, dada la relevancia de Airbnb dentro de este modelo de negocio al que ha dado nombre.

«Es la cuarta vez que ganamos un recurso interpuesto por una plataforma, lo que supone un gran logro en nuestra lucha contra el intrusismo profesional y la competencia desleal en el sector turístico», celebraba ayer el secretario autonómico Francesc Colomer.

La empresa demandante solicitaba la nulidad de la resolución sancionadora por publicitar y comercializar por Internet alojamientos turísticos sin hacer constar el correspondiente número de registro. Turisme ha recordado que ya existe jurisprudencia al respecto puesto que esta es la cuarta vez que la Generalitat gana un recurso de estas características en los tribunales: Homeaway, Rentalia y Windu también han visto cómo los tribunales confirmaban la sanción.

Por otro lado, las conclusiones del informe hecho público ayer aborda también el análisis cuantitativo por distritos y barrios. Resulta especialmente descriptivo el análisis de la densidad de viviendas de uso turístico por cada cien residencias. En este sentido, los barrios de El Mercat (14,22), La Seu (9,98), San Francesc (8,5) y El Carme (6,51) son los barrios con una mayor ratio, mientras que Sant Isidre (0,05), Ciutat Fallera (0,11), Castellar-L´Oliveral (0,13) y Sant Marcel.li (0,13) son los que arrojan los valores más bajos. «Puede afirmarse que estos datos coinciden en mayor o menor medida con los valores absolutos estudiados previamente. Los barrios con mayor número de anuncios, Cabanyal-Canyamelar y Ruzafa, ocupan la 9ª y 7ª posición en la ratio por cada 100 viviendas, con 4,38 y 3,8», concluye el estudio.